En una entrevista exclusiva, el vocalista habló de los seguidores de la banda, profundizó sobre la importancia que tiene el grupo en su vida y reveló que ya planean un nuevo material discográfico.
NOTA: WALTER LEGUIZAMÓN CAJAL
FOTOS: MARIELA LEGUIZAMÓN CAJAL
Con la luz tenue, las risas de fondo y la expectativa de un show que está por comenzar, Darío Panter Giuliano recibió a Dale que sos Rock en el camarín del mítico Marquee Session Live para hablar sobre el próximo trabajo discográfico de Dan Lluvia, el acompañamiento del público y de las presentaciones programadas para el resto del año.
Panter también se refirió al valor que posee el grupo humano que integra la banda al definirlo con una sola palabra: “familia”. Un término que trasciende lo metafórico, dado que pasa a la literalidad, ya que él es padrino de Sofi, hija de Juan Argain (guitarrista), a quien le dedicó un tema que formará parte del próximo material.
El cantautor adelantó que son letras que nacieron en los últimos dos años y que poseen su espíritu introspectivo al señalar que “son canciones que hablan para adentro”.
En la previa de su concierto del sábado 17 de octubre en El Fondo, de la localidad matancera de San Justo, el vocalista habló de la actualidad del grupo en la siguiente entrevista.
¿Cómo se preparan para el último tramo del año?
Muy contento, feliz por todo lo que está pasando con la banda en estos dos años. Tenemos mucha expectativa para lo que queda de año, con ganas de tocar, con ganas de empezar a grabar, estamos con la idea de grabar canciones nuevas. Calculo que para este mes o el otro, ya empezaremos con lo que será un disco nuevo, seguramente para abril o mayo del año que va a salir.
¿Será un disco completo o un EP?
Vamos a ver cómo sale. El formato todavía no lo definimos. Sabemos que hay canciones, que hay ganas y está la energía para que se dé.
¿Qué nos podés adelantar sobre esas canciones?
Son canciones muy introspectivas, como las que me suelen salir a mí, son canciones que hablan para adentro.
¿Son canciones post pandemia las que van a grabar?
Si, todas canciones que son del último año, de los últimos dos años.

¿Saben dónde van a presentar el material discográfico o me adelanto mucho?
Nos estamos adelantando mucho. El Marquee nos encanta, es un lugar donde nos sentimos como en casa y donde podemos permitirnos hacer el show que queremos siempre. Es una muy buena primera opción, pero bueno, iremos viendo, falta un montón para abril.
¿Tocar en lugares “más chicos” tiene su magia? Por ejemplo en Mutar.
Mutar, que está en Avellaneda, no lo conocía, me habían hablado muy bien y fue una grata sorpresa. Un lugar muy lindo, donde la banda sonó muy bien, estuvo muy lindo el show.

¿Notas el mismo calor, la misma efervescencia en el público?
Noto que estamos más grandes todos, la efervescencia se va transformando en otra cosa y capaz, por ahí me pongo más reiterativo y vuelvo a decir la misma palabra, más a la introspección. El público hoy lo disfruta más con los ojos cerrados y disfruta más el viaje desde otro lado.
¿Hay fechas de acá a fin de año?
Si. Mi amigo, el Negrito, el mánager, está metiéndolo con todo. Hay algunas cosas que siempre están a confirmar, pero vamos a ver paso a paso. Sabemos que es un momento muy complicado, entonces, estamos tocando tanto como se pueda, buscándole la vuelta para que sea de la mejor manera posible, siempre.
¿Cómo definís al grupo humano que tenés ahora como banda?
Si tuviera que ponerlo en una palabra es familia.
¿Se juntan a ensayar?
Ensayamos en lo de Mashita, quien es la guitarrista. Nos juntamos dos, nos juntamos cinco, nos juntamos todos, depende del día, pero siempre con ganas de crear y de juntarnos sobre todo.
¿Y es un vínculo que trasciende la sala de ensayo?
Si, lo de familia, no solo es metafórico, sino que también es literal porque con Juan, por ejemplo, yo soy el padrino de su hija. Somos familia, nos encontramos todo el tiempo por una u otra cuestión, siempre nos encontramos. Estamos disfrutando este reencuentro porque es gente que conozco hace más de 20 años. Tener una banda nos obliga, de alguna manera, a hacer algo más cotidiano ese encuentro.
