FOTO: FACEBOOK OFICIAL THE DOORS

DiscoRock analiza los discos de una de las bandas más legendarias del rock internacional. Jim Morrison y sus amigos marcaron una época y vos lo vivís en Dale que sos Rock.

Cuando las puertas de la percepción se abran, verás las cosas como realmente son, infinitas”, decía William Blake en El Matrimonio del cielo y el infierno.

Era el año 2004, la curiosidad era cada vez mayor, podía darme cuenta con claridad que había llegado mi momento de atravesar hacia el otro lado. Ese mundo peligroso, oscuro y misterioso del que tantas veces trate de imaginar cómo sería y The Doors, iba a ser la banda sonora que me acompañaría en este viaje.

Casi por casualidad -como suceden muchas de las grande cosas de la vida- un compañero de secundaria se ofreció a grabarme alguno de los discos de la colección de su hermano mayor (en esos años, el acceso a la música, poco tenía que ver con el mundo moderno, en donde cualquier disco del mundo está a un click de distancia). Entre los que me dió a elegir estaban varios de los Beatles, los cuales ya los había escuchado. Quería algo que sea difícil de conseguir, algo especial, único, además sólo podía optar por uno sólo.

En un momento de la charla -al pasar y casi sin darle mucha importancia- este chico me comentó que su hermano, también, contaba con unos discos de The Who y The Doors, a lo cual respondí de forma inmediata que me grabe el albúm de estos últimos. Hacía poco tiempo, había escuchado algunos temas, además, de ver algunas actuaciones en vivo de Jim Morrison que me volaron la cabeza. Sin duda, esa era la banda que necesitaba de compañera para mi viaje.

A los pocos días, ya tenía mi cd de vuelta con la sorpresa que mi compañero me pudo guardar dos álbumes en lugar de uno, lo cual, era genial ! Ya tenía en mi poder The Doors (1967, primer álbum) y Strange days (1967, segundo trabajo) los cuales se convirtieron mis favoritos por muchos años. El primero de ellos es considerado uno de los mejores primeros discos de la historia, contiene canciones eternas como Break on Through (To the Other Side)”, Light my Fire y The End, y fue grabado en tan sólo 5 días. Bruce Botnick (Ingeniero de sonido del disco) recuerda en su  libro que “(El primer día que llegaron la estudio) lo tenían todo resuelto. Tenían prácticamente los dos primeros discos listos. La idea que tenía Paul (productor del disco) y con la que estaba de acuerdo era que teníamos que ser invisibles, permitirles captar su interpretación, capturar la magia de los Doors como ibas a escucharles“.

Por su parte, Strange Day, es un disco que siguió con la línea musical y lírica de su antecesor, las canciones más destacadas son Strange Days, People are strange, Moonlight Drive y la épica When the Music’s Over .