NOTA: LEA FRANCO

Lea Franco toma la batuta de la sección DiscoRock y te cuenta sus sensaciones sobre el álbum “El Ruiseñor, El amor y La muerte”.

Como parte de mi presentación en la sección #DiscoRock, decidí iniciarme con el nuevo disco del Indio Solari y Los Fundamentalistas Del Aire Acondicionado: “El Ruiseñor, El Amor y La Muerte”.

Carlos Alberto Solari, en compañía de Gaspar Benegas y Baltasar Comotto (guitarras), Marcelo Torres (bajo) y Hernán Aramberri (baterías), nos vuelve a sentenciar los oídos con sus melodías y letras enigmáticas, llegando así al punto central de nuestros corazones rockeros.

El arte de tapa lleva una imagen antigua en blanco y negro con una pareja abrazada, que, según Marcelo Figueiras, son los padres, por ende, se puede entrever que  busca homenajear a quienes lo formaron como persona.

Con pinturas de guerra volveré a dar batalla” reza el primer tema llamado Pinturas de Guerra, valga la redundancia. Detrás de él, encontramos La Oscuridad, el cual podría haber sido tranquilamente un ícono ricotero. Bajando las pulsaciones, dice presente El Callejón de Los Milagros, que trae consigo una canción festiva que con el trinar de la guitarra electroacústica te arranca una sonrisa y te invita disfrutar de  videoclip imaginario en el que sos el o la protagonista.

El cuarto es el que le da nombre al nuevo material y deja entrever una triste historia de amor y con un final no tan feliz, pero conociendo al artista sabemos que todas sus letras dejan una libre interpretación en el receptor auditivo.

Adentrándonos un poco más, llegan los dos temas de difusión que salieron a la luz el mes pasado: Strangerdanger y El Martillo de Las Brujas (Malleus Malleficarium).

En el séptimo lugar encontramos a El Tío Alberto en el día de la bicicleta, donde lo firma la producción musical bajo el pseudónimo de Protoplasman. Seguido de él aparece Canción para un terrorista bonito, que, como Luzbelito, puede convertirse en un himno. Y en noveno lugar llega La Pequeña Mamba, un tema sumamente pogueable.

La cinta de capitán, el 10, es La moda no es Vanguardia que muestra un lindo mensaje aplicable a cualquier situación cotidiana. Siguiendo en las melodías correspondiente, desembarcamos en A bailar que no hay infierno.

Un efecto en las guitarras con la compañía de instrumentos de viento le da la bienvenida a La ciudad de Los Encandilados y se destaca por los trabajos corales bien marcados acompañado de una pequeña voz en off.

Se suelta el pelo y se la ve reinar allí en el mar…” prolifera el místico cantautor de lentes negros para meterse de lleno en la trece Ostende Hotel.

El rock and roll le da llegada a Panasonic y el mundo a sus pies, con el cual me pregunto: ¿nace un nuevo Nike es la cultura? veremos… Por lo pronto recomiendo una vista de la ciudad de Buenos Aires para disfrutar la décimo cuarta canción: El que la seca, la llena, otra clase magistral de música con una letra claramente llamativa y bien enmarcada en un contexto que lo dejo a la libre interpretación de quien este leyendo.

¡Espero que disfruten el disco igual que yo al momento de escucharlo, nos leemos en la próxima!