NOTA Y FOTOS: CAROLINA SOBOREO

FOTO DE PORTADA: LA RENGA FACEBOOK OFICIAL

La banda de Mataderos hizo delirar a miles de personas en la provincia puntana. Dale que sos Rock cubrió la previa y el concierto.

El primer banquete del año de La Renga en Villa Mercedes, San Luis, se hizo desear mucho y pareció durar una eternidad luego de que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires le negara la realización del concierto en el Estadio José María Minella de Mar del Plata, aludiendo supuesto un tema de seguridad.

Cientos de micros de cada rincón del país llegaron al Estadio La Pedrera donde se dio encuentro de la famosa “Familia Renga”. Empezaba así la fiesta pre-banquete, y como simpre no faltaron las carpas, el asadito y los cantitos como “Vamos la Renga, con huevo vaya al frente, que se lo pide toda la gente”.

Comenzaba así esa magia que enamora a cada uno que lo vive. Por eso, nosotros decidimos experimentarlo desde adentro; llegamos al camping “Playas del Sol” donde nos enteramos que tocaban bandas y decidimos compartir esa hermosa previa.

Bordeaba un río, había gente agrupada y el armado de un escenario simple pero con mucho rock encima sonaba una familia de músicos, papá en el  bajo y sus dos hijos en guitarra y batería, tocaban temas propios y de La Renga. La gente disfrutaba, saltaba, cantaba.Ovación y felicidad.

A lo largo de la tarde se sucedieron diferentes bandas de las cuales nos sorprendió una en particular, Viejo N°7. Integrada por muchachos grandes y con una profesionalidad que se vió reflejado en su público que viajó más de 800 kms para acompañarlos y en la gente que los escuchan por primera vez, ya habían sido soporte en uno de los seis Huracán que La Renga realizó en el 2017. Demás está decir que,obviamente, son fieles seguidores de dicha banda.

Pasaba la tarde y veiamos llenarse las calles de Villa Mercedes de chicos, grandes y familias enteras recorriendo y disfrutando de esa hermosa ciudad de 110 mil habitantes y que recibió a casi 35 mil rengos de todo el país. Iba llegando la hora y nos preparábamos para partir hacia el estadio. Se agrupaba la gente conformando una caravana de metros donde el canto y el agite no faltaron. No faltaron los hermosos murales del artista Javier Quintana, quien siempre da su presente junto a la banda en sus pinturas. Los fanáticos aprovechaban se sacaban fotos y disfrutaban de semejante arte.

Como medida de prevención entre la Familia Renga se pidió, por medio sus redes sociales y el hermoso “boca en boca”, de cuidarnos y de no entrar en la provocación para que el encuentro sea una fiesta sin líos o consecuencias para nuestra banda. A su vez, la policía provincial demostró tranquilidad y hasta con un “ disfruten el show” tranquilizaba a más de uno.

A pesar de una llovizna y  el clima algo frío, no mermó el calor del público que no dejaba de agitar. La entrada se hizo larga, mucho control y demora pero que a los minutos se agilizó, corte de ticket y adentro. Era un estadio impecable, cómodo y bellísimo, de a poco esa inmensidad se va colmando hasta el punto de no caber un alfiler. La banda de Mataderos, a 29 años de su inicio, sigue moviendo una masa de público que copa cada provincia que visita.

Eran las 22  y se apagaron las luces y se comenzó a escuchar los acordes de Corazón Fugitivo, todo un estadio al unísono cantó, saltó y vibró. Chizzo saludó: “¡Buenas noches San Luis! Teníamos muchas ganas de tocar acá”. Siguieron con los clásicos Tripa y Corazón y A tu lado. Dentro de la lista hubo temas combativos tocaron Muy indignado.

La audiencia disfrutó, se emocionó y entre tema y tema. En un momento líder del grupo expresó “también teníamos muchas ganas de tocar en Mar del Plata. Ahora si ustedes nos preguntan por qué nos suspendieron el show… No sabemos, realmente, huele a discriminación”. Además, expresó, en tono jocoso y en alusión al escenario, este pulpo era para Mar del Plata, pero lo trajeron en un freezer hasta San Luis”.

No faltó el cantito del verano por la censura hacia su banda, y el estadio coreó con gran ímpetu y fuerza en contra de la investidura presidencial. Durante la noche sonaron temas como El Rito lo cual sorprendió a muchos e hizo estallar el estadio en una sola voz. A mí parecer fue el tema de la jornada por la emoción que se vio en cada uno del público, pero como todos sabemos no hay un favorito.

Otro punto para resaltar fue que Gustavo estuvo muy verborrágico y entre una de las expresiones una destacaron sus agradecimientos por la gente que siempre viaja para verlos y los apoya, nombrando al tiempo las distintas banderas: Berisso, Viedma,Caraza…. Y Macri Gato”. Con una risa socarrona y el aplauso de todo el estadio hace un descargo ante tanta censura.

El espectáculo seguía y el efusivo público se emocionó aún más con San Miguel, Oscuro Diamante y  El Viento que todo lo empuja. Se iba terminando y los que los seguimos hace años sabemos que el break es el aviso que el banquete está llegando al fin… Chizzo nombró a las Kukarachas de bronce, dado lugar al  cierre. La gran sorpresa fue que tocaron 5 temas y no los 3 de siempre. La gente feliz.

Durante el final, las pantallas proyectaron imágenes del banderazo realizado en el Obelisco el 31 de marzo e imágenes de la previa en San Luis, mientras que  de fondo sonaba Hablando De la Libertad. Se encendieron las luces y con “Gracias” llegó la despedida de uno de los banquetes más esperados.